Autismo
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Tabla de Contenido
-
¿Qué es el
autismo?
-
¿Cuáles son algunas
señales comunes del autismo?
-
¿Cómo se diagnostica
el autismo?
-
¿Qué causa el
autismo?
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¿Qué papel juega la
genética?
-
¿Cambian los síntomas
del autismo con el tiempo?
-
¿Cómo puede ser
tratado el autismo?
-
¿Qué aspectos del
autismo se están estudiando?
-
¿Dónde puedo encontrar
más información?
El autismo no es una enfermedad, sino más bien
undesorden del desarrollo de las funciones del
cerebro. Las personas con autismo clásico
muestran tres tipos de síntomas:
interacción social limitada, problemas con la
comunicación verbal y no verbal y con la
imaginación, y actividades e intereses
limitados o poco usuales. Los síntomas de
autismo usualmente aparecen durante los primeros tres
años de la niñez y continúan a
través de toda la vida. Aunque no hay cura, el
cuidado apropiado puede promover un desarrollo
relativamente normal y reducir los comportamientos no
deseables. Las personas con autismo tienen un largo
de vida normal.
Se estima que el autismo afecta de dos a diez
personas por cada 10,000 habitantes, dependiendo del
criterio de diagnóstico usado. La
mayoría de los estimados que incluyen a
personas con desórdenes similares son de dos a
tres veces más altos. El autismo ataca a los
varones cuatro veces más a menudo que a las
hembras, y ha sido encontrado a través de todo
el mundo en personas de todas las razas y
nivéles sociales.
El autismo varía grandemente en severidad. Los
casos más severos son caracterizados por
comportamiento extremadamente repetitivo, no usual,
auto dañino y agresivo. Este comportamiento
puede persistir por mucho tiempo y puede ser muy
difícil de cambiar, siendo un reto enorme para
aquellos que deben convivir, tratar y educar a estos
individuos. Las formas más leves de autismo se
asemejan a un desorden de personalidad percibido como
asociado a una dificultad en el aprendisaje.
El rasgo más notable del autismo es una
interacción social limitada. Los niños
con autismo suelen no responder a sus nombres y a
menudo evitan mirar a otras personas. Estos
niños a menudo tienen dificultad interpretando
el tono de la voz y las expresiones faciales y no
responden a las emociones de otras personas u
observan las caras de otras personas en busca de
señales para el comportamiento apropiado.
Ellos parecen estar ajenos de los sentimientos de
otros hacia ellos y del impacto negativo que su
comportamiento tiene en otras personas.
Muchos niños con autismo se absorben en
movimientos repetitivos tales como mecerse y
enrollarse el pelo, o en comportamiento auto
dañino tal como golpearse la cabeza o
morderse. Ellos también suelen comenzar a
hablar más tarde que otros niños y se
refieren a ellos mismos por el nombre en vez de
"yo" o "a mi." Algunos hablan con
una voz cantada sobre un número limitado de
tópicos favoritos con poca
consideración del interés de la otra
persona a quién le están hablando.
Las personas con autismo a menudo responden
anormalmente a sonidos, el tacto u otros
estímulos sensoriales. Muchos muestran una
sensitividad reducida al dolor. Ellos también
pueden ser extraordinariamente sensitivos a otras
sensaciones. Estas sensitividades no usuales pueden
contribuir a síntomas de comportamiento como
el resistirse a ser abrazado.
El autismo se clasifica como uno de los
desórdenes extendidos del desarrollo. Algunos
médicos también usan términos
tal como "perturbado emocionalmente" para
describir a personas con autismo. Porque éste
varía grandemente en su severidad y
síntomas, el autismo puede ser no reconocido
especialmente en individuos levemente afectados o en
aquellos con impedimentos múltiples. Los
investigadores y terapeutas han desarrollado varios
conjuntos de criterios para el diagnóstico del
autismo. Algunos criterios usados frequentemente
incluyen:1
-
Juego imaginativo y social ausente o limitado
-
Habilidad limitada para hacer amistad con sus
iguales
-
Habilidad limitada para iniciar o mantener una
conversación con otros
-
Uso del lenguaje estereotipado, repetitivo o no
habitual
-
Patrones de intereses restringidos que son
anormales en intensidad y foco
-
Aparente infléxibilidad y apego a rutinas
específicas o ritos
-
Preocupación por las partes de objetos
Los niños con algunos de los síntomas
de autismo, pero no con suficientes como para ser
diagnosticados con la forma clásica del
desorden, son frequentemente diagnosticados con el
desorden extendido del desarrollo - no
específico (PDD - NOS del inglés
"pervasive developmental disorder - not
otherwise specified"). El término
síndrome de Asperger es algunas veces usado
para describir a personas con comportamiento autista
pero con buen desarrollo de las destrezas del
lenguaje. Los niños que parecen normales en
sus primeros años y que luego pierden
destrezas y comienzan a mostrar un comportamiento
autista suelen ser diagnosticados con el desorden
desintegrativo de la niñez (CDD del
inglés "childhood disintegrative
disorder"). Las niñas con el
síndrome de Rett, un desorden genético
ligado al sexo caracterizado por un desarrollo del
cerebro inadecuado, convulsiones y otros problemas
neurológicos, también pueden mostrar un
comportamiento autista. PDD - NOS, el síndrome
de Asperger, CDD y el síndrome de Rett son a
veces llamados el espectro de desórdenes del
autismo.
Ya que los problemas de audición pueden ser
confundidos con autismo, los niños con
desarrollo tardío del habla deben ser
examinados de la audición. Algunas veces los
niños tienen dificultades de audición
además de autismo. Cerca de la mitad de las
personas con autismo tienen una puntuación
más baja de 50 en exámenes de IQ, 20
porciento tienen una puntuación entre 50 y 70,
y 30 porciento tienen una puntuación
más alta de 70. Sin embargo, estimar el IQ en
niños pequeños con autismo es a menudo
difícil porque los problemas del lenguaje y
comportamiento interfieren con el examen. Un
porcentaje pequeño de las personas con autismo
son savants. Estas personas tienen destrezas
limitadas pero extraordinarias en áreas como
la música, las matemáticas, el dibujo o
la visualización.
El autismo no tiene una sola causa. Los
investigadores creen que algunos genes, así
como factores ambientales tales como víruses o
químicos, contribuyen al desorden. Los
estudios de personas con autismo han encontrado
anormalidades en algunas regiones del cerebro,
incluyendo el cerebelo, la amigdala, el hipocampo, el
septo y los cuerpos mamiliares. Las neuronas en estas
regiones parecen ser más pequeñas de lo
normal y tienen fibras nerviosas subdesarrolladas,
las cuales pueden interferir con las señales
nerviosas. Estas anormalidades sugieren que el
autismo resulta de una ruptura en el desarrollo del
cerebro durante el desarrollo fetal. Otros estudios
sugieren que las personas con autismo tienen
anormalidades en la serotonina y otras
moléculas mensajeras en el cerebro. A pesar de
que estos hallasgos son intrigrantes, éstos
son preliminares y requieren más estudios. La
creencia inicial de que los hábitos de los
padres eran los responsables del autismo han sido
ahora refutados.
En una minoría de los casos, desórdenes
tales como el síndrome del X frágil,
esclerosis tuberosa, fenilcetonuria no tratada y
rubela congénita causan comportamiento
autista. Otros desórdenes, incluyendo el
síndrome de Tourette, impedimentos en el
aprendizaje y el desorden del déficit de la
atención, a menudo ocurren con el autismo pero
no lo causan. Debido a razones aún
desconocidas, alrededor del 20 al 30 porciento de las
personas con autismo también desarrollan
epilepsia cuando llegan a la etapa adulta. Aunque
personas con esquizofrenia pueden mostrar
comportamiento similar al autismo, sus
síntomas usualmente no aparecen hasta tarde en
la adolescencia o temprano en la etapa adulta. La
mayoría de las personas con esquizofrenia
también tienen alucinaciones y delusiones, las
cuales no se encuentran en el autismo.
Estudios recientes fuertemente sugieren que algunas
personas tienen una predisposición
genética al autismo. Los científicos
estiman que, en las familias con un niño
autista, el riesgo de tener un segundo niño
con el desorden es de aproximadamente cinco
porciento, o uno en 20, lo cual es mayor que el
riesgo para la población general (vea
"Qué es autismo"). Los
investigadores están buscando pistas de
cuáles son los genes que contribuyen a este
aumento en la susceptibilidad. En algunos casos, los
padres y otros familiares de una persona autista
muestran un comportamiento social, de
comunicación, o repetitivo que les permite
funcionar normalmente pero que parece estar
relacionado al autismo. La evidencia también
sugiere que algunos desórdenes afectivos o
emocionales, tales como la depresión
mánica, ocurren más frequente que el
promedio en familias con personas con autismo.
Los síntomas en muchos niños con
autismo mejoran con intervención o
según el niño madura. Algunas personas
con autismo eventualmente viven una vida normal o
casi normal. Sin embargo, los reportes de padres de
niños con autismo indican que las destrezas de
lenguaje de algunos niños retroceden temprano
en la vida, usualmente antes de los tres años
de edad. Este retroceso a menudo parece ligado a la
epilepsia o a actividad cerebral parecida a
convulsiones. La adolescencia también empeora
los problemas de comportamiento en algunos
niños con autismo, los cuales se deprimen o
paulatinamente se vuelven incontrolables. Los padres
deben estar preparados para ajustar el tratamiento a
las necesidades cambiantes de sus niños.
Al presente no hay cura para el autismo. Las terapias
o intervenciones son diseñadas para remediar
síntomas específicos en cada individuo.
Las terapias mejor estudiadas incluyen intervenciones
médicas y de educación/conducta. Aunque
estas intervenciones no curan el autismo, ellas a
menudo logran una mejora substancial.
Intervenciones de educación/conducta:
Estas estrategias enfatizan entrenamiento muy
estructurado y a menudo intensamente orientado en
destrezas el cual es ajustado para cada niño
individualmente. Los terapeutas trabajan con
niños para ayudarlos a desarrollar destrezas
sociales y de lenguaje. Porque los niños
aprenden más efectivamente y rápido
cuando son muy pequeños, este tipo de terapia
debe comenzar lo más temprano posible. La
evidencia reciente sugiere que una
intervención temprana tiene una buena
posibilidad de influenciar favorablemente el
desarrollo del cerebro.
Medicación:
Los médicos pueden recetar una variedad de
medicamentos para reducir la conducta
autodañina u otros síntomas
problemáticos del autismo, así como
condiciones asociadas tales como la epilepsia y los
desórdenes de atención. La
mayoría de estos medicamentos afectan los
niveles de serotonina u otros químicos
mensajeros en el cerebro.
Existen muchas otras intervenciones disponibles, pero
pocas, si alguna, son apoyadas por estudios
científicos. Estas terapias permanecen en
controversia y puede que reduzcan o no un
síntoma específico de una persona. Los
padres deber usar cautela antes de subscribirse a un
tratamiento en particular. La consejería a las
familias de las personas con autismo puede ayudarles
a lidiar con el desorden.
El NINDS es el apoyo primario del gobierno federal
para las investigaciones biomédicas de
desórdenes del cerebro y el sistema nervioso,
incluyendo el autismo. El NINDS realiza
investigación en sus laboratorios en los
Institutos Nacionales de Salud, en Bethesda,
Maryland, y además apoya la
investigación en otras instituciones mediante
la otorgación de fondos.
La investigación apoyada por el NINDS incluye
estudios dirigidos a identificar las anormalidades
subyacentes en el cerebro del autista a través
de nuevos métodos de imágenes
cerebrales y otras técnicas innovadoras.
Algunos científicos esperan poder identificar
los genes que aumentan el riesgo de autismo. Otros
están estudiando aspectos específicos
del comportamiento, el procesamiento de
información y otras características
para entender precisamente cómo los
niños con autismo difieren de otras personas y
cómo estas características cambian con
el tiempo. Los resultados pueden llevar a mejores
estrategias para la detección e
intervención temprana. Estudios relacionados
están examinando cómo el cerebelo
desarrolla y procesa información, cómo
funcionan las diferentes regiones del cerebro en
relación la una con la otra y cómo
alteraciones en esta relación durante el
desarrollo pueden resultar en las señales y
síntomas del autismo. Los investigadores
esperan que esta investigación provea nuevas
pistas de cómo se desarrolla el autismo y
cómo anormalidades en el cerebro afectan el
comportamiento.
Para obtener información adicional sobre los
programas investigación del NINDS, contacte a
la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de
Información del Instituto (BRAIN por su sigla
en inglés) en:
BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
www.ninds.nih.gov
Para más información sobre el autismo,
usted puede comunicarse con:
National Institute of Mental Health (NIMH)
National Institutes of Health, DHHS
6001 Executive Blvd. Rm. 8184, MSC 9663
Bethesda, MD 20892-9663
nimhinfo@nih.gov
http://www.nimh.nih.gov
Tel: 301-443-4513/301-443-8431 (TTY) 866-615-NIMH
(-6464)
Fax: 301-443-4279
National Institute of Child Health and Human
Development (NICHD)
National Institutes of Health, DHHS
31 Center Drive, Rm. 2A32 MSC 2425
Bethesda, MD 20892-2425
http://www.nichd.nih.gov
Tel: 301-496-5133
Fax: 301-496-7101
National Alliance for Autism Research (NAAR)
99 Wall Street
Research Park
Princeton, NJ 08540
naar@naar.org
http://www.naar.org
Tel: 609-430-9160 888-777-NAAR (6227) California:
310-230-3568
Fax: 609-430-9163
National Dissemination Center for Children with
Disabilities
U.S. Dept. of Education, Office of Special Education
Programs
P.O. Box 1492
Washington, DC 20013-1492
nichcy@aed.org
http://www.nichcy.org
Tel: 800-695-0285
Fax: 202-884-8441
1 Adaptado de Diagnostic and Statistical Manual
of Mental Disorders IV y el International
Classification of Diseases -10.
Publicación de NIH No.
98-1877
Preparado por:
Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and
Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892
El material del NINDS sobre la salud se ofrece
solamente para propósitos informativos y no
significa un endoso ni la posición oficial del
Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos
y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra
agencia federal. Cualquier recomendación sobre
el tratamiento o cuidado de un paciente en particular
debe obtenerse a través de una consulta con un
médico que lo haya examinado o que esté
familiarizado con el historial médico de dicho
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Toda la información preparada por el NINDS es
de dominio público y se puede reproducir
libremente. Se agradece que se le dé el
crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.
Reviewed June 16, 2003
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